Carlos, Pamela y un servidor
Cierro los ojos al querer llorar,
pienso cosas que sé están mal,
cierro mis ojos y cuanto hasta diez,
al abrirlos creo que todo está bien.
Quiero mis canicas, yoyos y trompos
que feliz me hacian cuando fui niño;
quisiera contar a diez,
y hacer que todo esté bien.
Espero que mamá y papá
descubran porque están tan mal,
les oigo gritar, los oigo pelear,
dicen cosas que me hacen llorar.
Cierro los ojos al irme a dormir
sueño con angeles que me hacen reir;
me siento mejor cuando me dicen
que una vez más todo estará bien.
Voy a la escuela a estudiar al cien,
todos creen que todo va bien;
aunque mucho finja en el recreo,
el estar en casa ya no soporto.
En mi cuarto yo puedo escapar,
una nueva vida yo puedo crear;
no te creo cuando me dices
que todo estará bien.
Y bueno, he aprendido mucho estas dos semanas; estoy cometiendo muchas nuevas estupideces, me estoy sumergiendo en nuevas aventuras y estoy aprendiendo mucho o muy poco acerca de mí. Agradezco a los que saben y tratan de comprenderme o al menos no me critican mucho. Agradezco los enojos, y todo. Los amo, en serio.
